Luna caprichosa.
- Diana Chavarri

- 24 jun 2024
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Hoy, la luna llena esconde su amarilla luz
detrás del denso bosque
que humedece los senderos
de estas tierras sencillas.
Pacientemente observo sus rayos tímidos
que deja entrever entre las copas de los árboles más altos.
Esa aparente timidez es la máscara que hoy usa,
pues la luna de fresa del solsticio de verano
es poderosa e ilumina con majestuosidad.
Respiro lentito,
siento calma,
me muevo poquito,
no sea que mi presencia la asuste
y busque en las nubes
un pretexto
para esconderse de mí.
La he esperado desde hace un ciclo
y hoy quiero meterla
en mis entrañas
para que haga de mi lo que le plazca.
Quizás se le ocurra dar luz
a esos rincones que aún guardan oscuridad.
Los aún azules tonos del cielo
la alientan a salir
de su tímido encierro,
pero la veo indecisa…
o quizás estoy impaciente.
Bajo un poco la mirada
y veo luciérnagas
que con un ritmo torpe
prenden una aquí y otra allá.
Parece que entre ellas se platican
los misterios de un bosque
dispuesto a esconder los caprichos de la luna
que aún se niega a mostrarse plena.
Ahí estás, preciosa.
Luna de mis sueños.
Luna de mis promesas.
Observo que te vas despojando de tu timidez
y te vas manifestando gloriosa,
soberbia y hermosa.
Ha valido la pena la espera.
¡Ah! los secretos que guardas.
Me pregunto a cuántas almas
has sorprendido
aullando mil noches
a la misma luna.





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