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¿Nos cuidamos tanto como a nuestro carro?

Tratamos mejor a nuestros carros que a nuestro cuerpo. No nos falla el mantenimiento preventivo, le cambiamos el aceite antes de que llegue a su kilometraje, le ponemos, si se puede, “de la roja” aunque esa gasolina cueste un poco más, jamás le pondremos diésel o aceite quemado, tampoco ácido en los limpiaparabrisas, ni shampoo como líquido de frenos. Shampoo sí, pero el especial para la carrocería, sabemos lo que nuestros carros necesitan, estamos informados, leemos las etiquetas, le compramos lo mejor que nuestros bolsillos pueden financiar, los cuidamos.


¿Hacemos lo mismo con nuestro cuerpo?, ¿Sabemos lo que estamos comiendo y lo que nos estamos untando en la piel?, ¿Sabemos lo que nuestro cuerpo sí necesita y lo que no necesita para su funcionamiento óptimo?, ¿Estamos informados?, ¿Sabemos cómo le afectan las radiaciones electromagnéticas y los tóxicos ambientales?, ¿Sabemos qué pasa con el sedentarismo y los estresores?, ¿Le dedicamos tiempo, energía y recursos, así como se lo dedicamos a nuestro carro? Para reflexionar.


Estoy consciente de que puede usted estar pensando en ¡qué angustia! y que prefiere no pensar en eso porque lo más seguro es que tenga que hacer cambios en su vida y no tiene tiempo para eso. No es mi intención presionarle, ni generar más carga a una vida ya por demás compleja y ocupada, pero sí quiero provocarle imágenes ¿se ha imaginado estar lleno de vitalidad?


Véase lleno de energía para completar sus tareas diarias, imagine que la niebla mental se ha ido, que el día no lo acaba queriendo desaparecer de quienes le rodean, que se siente más ligero y ágil, que los sentimientos depresivos y de angustia han disminuido, que se ha desinflamado y su digestión es mejor, que duerme mejor, que ya no le duelen las articulaciones, que han disminuido las alergias. Esto no es una utopía, es posible y tiene fundamentación clínica y científica.


Creo que pensamos que el cuerpo tiene una capacidad infinita de repararse a sí mismo y que, al fin de cuentas, lo más probable es que lleguemos a la vejez solo con los “achaques propios de la edad”. Sí, achaques como la aterosclerosis, daño endotelial, formación de placa, neuro inflamación, resistencia a la insulina, enfermedad cardiaca, demencia, diabetes, cáncer, sarcopenia y osteoporosis (Dr. Mark Hyman). ¡Oh sorpresa! Son enfermedades que ya vive mi generación de cuarenta y tantos, y son causadas en gran medida por las decisiones que tomamos todos los días (Dr. Robert Lustig).


Es cierto que existe una cantidad abrumadora de información relacionada a la nutrición, ejercicio, salud mental, sueño, etcétera y que puede ser confusa y sumamente contradictoria.


Le invito a analizar muy bien a quien está escuchando, piense quién es su proveedor de información. ¿A quién le hace caso? ¿A quién le está entregando su poder de decisión? Puede ser a los paquetitos ‘gluten free’, ‘low fat’, ‘sin azúcar’, ‘plant based’, ‘keto friendly’, ‘vegano’, ‘paleo’, a los que nos falla leerles lo más importante y que siempre está en el trasero: la lista de ingredientes y la tabla nutricional. O le hacemos caso a la influencer de moda que hace dietas extremas o que sataniza uno u otro ingrediente o macronutriente; o a la comadre que bajó de peso en un mes; o simplemente a los productos en oferta, ¿cómo no comprarlos? o a los productos milagro llenos de promesas en unas cuantas tomas, inyecciones o aplicaciones; o a los documentales de Netflix ¡es que es ciencia! ¿ya vio quién los financia?, confieso que caí redondita en un documental de esos, qué vergüenza, ya le contaré. Por fortuna la luz llegó antes de que mi salud se deteriorara más.


Hemos dejado nuestras decisiones en manos de un mercado alimentario, médico y farmacéutico trillonario, que no le interesa nuestra salud. Al sistema le conviene que devoremos y seamos adictos a la comida y que luego enfermemos, que dependamos de fármacos, médicos y hospitales ¿Lo ha pensado?

Estoy consciente que estoy arrojando más preguntas que respuestas y mi intención es justamente sembrar la curiosidad y la duda para despertar la consciencia y luego acciones volitivas para mejorar su vitalidad. Le quiero animar y motivar a que se cuestione y adquiera conocimientos, a que hurgue sus motivaciones en el silencio de su interior, porque a veces sentimos que no nos merecemos estar mejor.


Hace dos años inicié mi aventura en este tema que hoy me apasiona. He tomado tres diplomados sobre nutrición y bienestar, leído unos 18 libros y escuchado horas de contenido audiovisual. Soy una aprendiz. Pero ¿y a qué hora? bueno, he optado por dedicar menos tiempo a navegar en redes y a evitar consumir contenido que no me aporta nada. Uso los trayectos para escuchar y dedico diariamente tiempo para la lectura, al menos 20 minutos.


En otro artículo le platicaré sobre lo que he aprendido y desaprendido. Por el momento le dejo con un par de recomendaciones para que inicie usted, querido lector, lectora, su aventura de cuidados hacia una vitalidad positiva.


1. Libro “Cómo”, escrito por el Dr. Carlos Jaramillo. Le recomiendo su canal de YouTube y de Instagram. Si tiene sospechas de tener alguna enfermedad metabólica (casi todas las personas la sufrimos), lea también su libro “El Milagro Metabólico”. Su escritura es sencilla, divertida y densa en tácticas. Cursé su diplomado.


2. Del Dr. Alejandro Junger, el libro “Clean”. Es fascinante la forma en que explica el metabolismo y cómo podemos ayudarle al cuerpo a recuperar sus condiciones óptimas con hábitos cotidianos.


Le deseo mucho éxito.

“Tenemos actividades que debemos repetir constantemente para construir hábitos y éstos son los que van a ayudar a definir nuestra realidad personal”.

- Dr. Carlos Jaramillo

3 comentarios

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Invitado
09 abr 2024
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❤️

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Invitado
09 abr 2024
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Es difícil hacer los cambios de hábitos cuando vivimos en la cultura del -disfrute instantáneo que al cabo de todos modos nos vamos a morir- La pregunta es ¿Con cuánta calidad queremos vivir cada día que nos queda? ¿Cómo definimos esa calidad de vida? Ahí es donde están las diferencias, creo.

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Invitado
09 abr 2024
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🤗

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DIRECTOR GENERAL FRANCISCO HIDALGO

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